La situación del Instituto Departamental de Rehabilitación y Educación Especial del Cesar, IDREEC sigue crítica debido al elevado monto de dinero que acumulan los pasivos del año anterior y lo que va del año 2018. Una muestra de esto es la situación que atraviesan sus 40 empleados, que suman ocho meses sin recibir sus salarios.
“Realmente estamos en una angustia terrible, en un momento le dije a la Junta Directiva que no esperemos a que suceda una desgracia en la entidad porque en esta crisis emocional, mental, familiar que tenemos las personas que laboramos aquí, cualquiera puede tomar una mala decisión”, manifestó Patricia Acosta, fisioterapeuta del centro y representante de los trabajadores ante el órgano directivo.
Tras la inviabilidad económica que atraviesa la entidad, desencadenada por la poca contratación por parte de las EPS que han pasado a negociar con empresas privadas, la disminución de la población que adelanta sus procesos de rehabilitación en este sitio representa menos del 50 % de la capacidad del instituto, que está preparado para atender a 150 pacientes diariamente.










