Una invitación a la dirigencia del Cesar, así como a las gobernadoras de La Guajira y Magdalena, extiende el gobernador Francisco Ovalle Angarita para revisar de manera urgente los alcances e impactos del proyecto de decreto a través del cual el presidente Juan Manuel Santos se propone redefinir la denominada Línea Negra, es decir, el territorio ancestral de los pueblos indígenas asentados en la Sierra Nevada.
A pocos días de concluir el gobierno de Santos, el Ministerio del Interior publicó en su página web el mencionado proyecto de decreto con un tiempo mínimo para la socialización, puesto que se fija el plazo hasta el dos de agosto, fecha en la que sería sancionado. Esto deja poco margen para que se envíen a Presidencia las observaciones y objeciones, pese a que se trata de una decisión que tendría repercusiones significativas.
El gobernador considera que “el decreto amerita mayor análisis de sus alcances, puesto que lo que se pretende es extender los llamados territorios ancestrales a zonas que desde hace muchísimo tiempo tienen carácter de urbano, por lo que se generaría un antagonismo con las competencias de alcaldes y gobernadores sobre dichos territorios”.










