La alerta temprana emitida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, a inicios del 2022 sobre inseguridad alimentaria aguda en Colombia informaba que hasta 7.3 millones de colombianos podrían llegar a necesitar asistencia alimentaria este año.
Para nadie es un secreto que el acceso a los alimentos se está viendo afectado de manera importante por el incremento de los precios de la canasta familiar, la inflación y el desempleo. La Guajira específicamente es uno de los departamentos que más es azotado por el factor alimentario, y es que, según el índice de pobreza multidimensional publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, DANE, en el 2021, La Guajira se ubica en el cuarto lugar a nivel nacional.
Es por eso que, a través del programa Yanama de la Fundación Acción contra el Hambre, se intervinieron 25 comunidades indígenas wayuu. En ese sentido, “durante su implementación, el programa apuntó a fortalecer cuatro sectores en las comunidades: seguridad alimentaria y medios de vida, agua, saneamiento e higiene, gestión de riesgos y recuperación económica y sistemas de mercado”, señaló un miembro de la fundación.










