El sistema de salud vive un remezón nacional luego de que el Gobierno de Colombia asumiera el 51 % de las acciones de la Nueva EPS, convirtiéndose en el socio mayoritario de la entidad que atiende a más de 12 millones de afiliados. Según lo confirmó Caracol Radio y otros medios nacionales, el cambio de control se concretó tras varios meses de negociación y acuerdos con las principales cajas de compensación del país –Colsubsidio, Cafam, Compensar, Confenalco Valle, Confenalco Antioquia y Confandi– para ceder parte de su participación accionaria.
El presidente Gustavo Petro busca, según esa línea oficial, mayor capacidad de intervención, una inyección directa de recursos y “la posibilidad de girar de manera directa a hospitales, clínicas e IPS que hoy acumulan millonarias deudas en mora”, destacaron fuentes del Gobierno. Sin embargo, expertos y usuarios alertan que esta maniobra presenta riesgos fiscales y que una gestión estatal ineficiente podría convertir la EPS en un nuevo lastre presupuestal.
En simultáneo, la entidad entró en fase de auditoría forense para detectar posibles irregularidades desde 2019 y fue removida la interventora Gloria Polanía, apenas semanas después de asumir el cargo. En su lugar fue designado Óscar Gálvez, funcionario con experiencia en EPS intervenidas bajo el actual gobierno.










