El Cesar podría tener un aumento de la temperatura promedio de hasta 1.2 grados centígrados y una reducción en la precipitación de hasta un 40 %, en el periodo 2011-2040, así lo pronostica el equipo de la Tercera Comunicación Nacional de cambio climático del Ideam.
Esto obligó a que en el departamento se crearan estrategias de adaptación al cambio climático, basadas en el manejo de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos, que permitieran garantizar la conservación de los recursos naturales.
La destrucción de la vegetación natural se constituye en un problema que agudiza la degradación de los suelos y el agotamiento de los recursos hídricos, como consecuencia del mal uso de la tierra. Esta obedece, básicamente a la tala indiscriminada para extracción de especies madereras valiosas, como a la utilización de grandes extensiones de tierra en actividades ganaderas, especialmente de tipo extensivo, tanto en los paisajes de las zonas planas como en montañas, además de limitaciones de orden climático, edáfico, ecológico y socioeconómico respecto a la capacidad de utilización de las tierras.










