Las enfermedades por hemoparásitos en perros y gatos pueden llegar a causar efectos secundarios que ponen en riesgo la vida del animal. Tanto perros como gatos están expuestos a las garrapatas y pulgas, siendo este el tratamiento más común donde la ciudadanía y la academia coopera de manera colaborativa en la recuperación y estudios de estas mascotas que viven en su mayoría en refugios de ONG.
En conversación con EL PILÓN, el médico y profesor veterinario de la Universidad de Santander, UDES, Victor Petro, habló sobre el mal que aqueja a los perros: los hemoparásitos, los cuales destruyen el organismo del animal y la sintomatología varía por la misma razón de daño al interior, entonces, puede presentar vómitos, inapetencia. En la hembra puede causar hasta el aborto. La causa de estos organismos destructores se debe a la garrapata, un animal que se produce en el ambiente específicamente en zonas boscosas, con arena, o simplemente enmontadas, por lo que el clima cálido les es favorable. Sin embargo, son animales que pueden adaptarse a climas fríos como Bogotá. Una sola garrapata puede causar enfermedad al perro, si esta está infectada de los hemoparásitos.
Las garrapatas ponen al menos 3000 huevos en el ambiente. Luego, el proceso de desarrollo se va dando hasta que ellas mismas pueden caminar y adentrarse en los perros. Ahí en esa zona de piel, pican al animal y extraen sangre para poder vivir. Una larva antes de convertirse en garrapata puede vivir un máximo de ocho meses sin sangre animal y cuando ya se desarrolla como garrapata puede durar un año y medio sin sangre. Cuando ya la garrapata vive en el cuerpo de un perro se alimenta hasta llegar a su vejez que es el aspecto ‘globo’ que toman y ahí empieza su declive de vida. – Por supuesto todo eso ocurre mientras no haya intervención veterinaria-, explicó Víctor Petro.










