El ingenio que brota de la desidia
Lo que en otra ciudad sería un jardín, en la carrera 5 con calle 18 es un monumento al abandono. Una pequeña planta de papaya ha encontrado refugio en una zanja abierta que rompe la vía, recordándonos que, ante la falta de reparaciones, la naturaleza reclama su espacio. “Pronto hay papayas”, advierte con ironía José Manuel, mientras el agua estancada y los escombros completan una postal que debería avergonzar a los encargados del mantenimiento vial.










