“Ser caballista es una pasión y la pasión no desaparece”, explica Armando Cuello, presidente de Riendas, la Asociación de Caballistas del Cesar que encabezó el regreso de la popular tradición al Festival de la Leyenda Vallenata en el 2014 y que ahora dirige el proceso de convertir la cabalgata ‘Caballos y vallenato para el mundo’ en la mejor de Colombia.
Desde su regreso varias cosas cambiaron. Reformas y complementos necesarios para recuperar su espacio dentro del público vallenato. Primero, la nacionalización del evento. En medio del Festival, el pasado 27 de abril cerca de 600 caballistas de diferentes ciudades del país recorrieron Valledupar sintonizados con mariachis. De Ibagué, Cúcuta, Ocaña, Bucaramanga, Plato Magdalena, sur del Cesar y alrededor de otra decena de lugares llegaron delegaciones.
“Antes la cabalgata del Festival era netamente local: salíamos 60 o 70 caballistas de la ciudad. Pero hace cuatro años se empezó a darle un enfoque nacional. Iniciamos con 150 o 180 caballos, seguimos con casi 400, con la ventaja de que las personas que asistían replicaban los buenos comentarios y ya es reconocida la ‘Cabalgata del Festival Vallenato’, tanto así que este año fueron casi 600 caballos”, explica Armando Cuello.









