El pasado 10 de agosto, Colombia vivió un sismo de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, que se sintió en buena parte del país, incluida Valledupar. Según el Servicio Geológico Colombiano, fue el evento de mayor magnitud registrado en Colombia durante este siglo.
Cada vez que algo así ocurre aparecen las mismas preguntas: ¿por qué está temblando tanto?, ¿cuándo volverá a pasar?, ¿vendrá uno más fuerte? La preocupación es entendible, pero quizás estamos concentrándonos demasiado en aquello que no podemos controlar.
Colombia es un país sísmicamente activo. Según el Servicio Geológico Colombiano, se registran cerca de 2.500 sismos cada mes, aunque la gran mayoría son de baja magnitud y ni siquiera los sentimos. Los sismos hacen parte de la dinámica natural de nuestro territorio y, hasta hoy, no existe un método científicamente válido para predecir cuándo ocurrirá el próximo.










