Dependientes de la siembra y la pesca, la comunidad yukpa ha presenciado la reducción progresiva de su territorio. Con una larga historia llena de conflictos y luchas frente a los que ellos llaman ‘colonos’, su situación actual es crítica y un reto para las autoridades del departamento.
El último desencuentro entre colonos y la comunidad indígena se registró el pasado sábado 15 de diciembre cuando varios integrantes de la etnia ingresaron a una finca en Codazzi y quemaron varias hectáreas, además de matar varias cabezas de ganado y atacar a algunas personas, según denuncias. La versión de la comunidad es que lo hicieron por venganza, después de que dos niños yukpa tomaran agua de dos frascos que contenían herbicidas y habían sido abandonados por los campesinos.
La lucha entre campesinos e indígenas no es nueva. Data de las épocas en que empezaron a llegar colonos a los alrededores de la serranía de Perijá. Antes de su llegada, los yukpa fueron un pueblo sedentario que abarcaba lo que es hoy el departamento del Cesar y la margen derecha del lago de Maracaibo, en Venezuela. Los colonos, muchos desplazados por la violencia, se abrieron paso hasta chocar con las comunidades indígenas, principalmente los yukpa que han sido los más fuertes a la hora de enfrentarse por los territorios.










