Frente a los reparos que hizo el gobernador del Cesar, Francisco Ovalle, al proyecto de decreto presidencial que busca redefinir la Línea Negra de los territorios indígenas de la Sierra Nevada, varios líderes de las etnias de la región alzaron su voz de protesta.
“La reacción del Gobernador es una interpretación equivocada. Tenemos claro que no vamos a gobernar en las zonas donde hay otros asentamientos; además, el Gobierno Nacional no aceptó eso. Los asesores jurídicos del mandatario están incurriendo en confusión del proyecto porque lo primero que objetó el Gobierno Nacional es que no podíamos asumir competencias de entidades territoriales ni que se creará un comité que tuviera la función de planificación y ordenamiento del territorio. Lo que quedó constituido fue un Comité de Seguimiento a la medida de protección del territorio”, indicó el líder kankuamo, Jaime Arias.
Las medidas que se buscan con este proyecto de decreto presidencial, según Arias, son: garantizar el acceso a espacios sagrados establecidos en la Resolución 002 de 1973, lograr un plan de adquisición de los espacios sagrados importantes para los pueblos indígenas, y propiciar que las entidades tengan un sistema de información porque ya existe una sentencia de la Corte.










