“Muchachos mucha paciencia. Buen día para todos”, con esa frase termina la usual oración de la mañana de los recolectores de basura de Aseo del Norte. Al edificio operativo de la empresa empiezan a llegar desde antes de las seis de la mañana con el tradicional uniforme verde. La misma rutina de lunes a sábado.
La paciencia es una palabra clave. “Te digo que anoche (jueves) le tiraron una bolsa en la cara a uno de los trabajadores que va en el carro, a otro compañero la vez pasada le dieron con un garrote. Cualquier inconformidad la sacan con nosotros, ellos piensan que somos los culpables”, narra uno de los operarios.
Antes de las siete de la mañana ya salieron los 14 carros que recogerán la basura del sector norte de Valledupar. Cada carro lleva una tripulación: el conductor y dos recolectores que recaudan los desechos que terminan en el relleno sanitario.










