En una misa multitudinaria, el párroco rumano resaltó la importancia de practicar la caridad, la comunión y la confesión.
Ayunar, rezar el rosario y la divina misericordia, ir diariamente a misa, así como confesarse semanalmente, son las claves que entregó el presbítero rumano Claudio Barbut a los habitantes de Valledupar, en el marco de una eucaristía de sanación y liberación que presidió ayer junto con el sacerdote Doriam Rocha en la parroquia la Inmaculada Concepción de Valledupar.
“Con este comportamiento los demonios que nos atacan frecuentemente salen. El mensaje de Jesús es que debemos ser misericordiosos consigo mismo y con los demás”, subrayó el párroco que trabajó de cerca con los papas San Juan Pablo II, Benedicto XV y Francisco, así como con la madre Teresa de Calcuta. De esto y otros temas dialogó con EL PILÓN.











