En tiempo y recursos, la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) gastó nueve años y cerca de $15.000 millones, para la construcción de su sede bioclimática que estará ubicada en la salida de Valledupar hacia el municipio de La Paz. Los retrasos además de molestias causaron denuncias e investigaciones en la Contraloría General de la República.
Primero fue la administración de Virgilio Calderón, líder de una primera fase que incluyó diseños y construcción del edificio hasta su etapa de estructuras (diseños), entre 2009 y 2011, con inversión de $5.768 millones. Después llegó Kaleb Villalobos Brochel a la dirección de Corpocesar y los organismos de control advirtieron que dichos diseños no contaban con las normas actualizadas de sismo resistencia, por ende debían cambiarse.
Según la Contraloría, durante la fase I que correspondió al contrato de obra pública para el “diseño y construcción de un proyecto piloto demostrativo de arquitectura bioclimática en la ciudad de Valledupar”, se evidenció que las estructuras de la obra habían sido construidas bajo parámetros de sismo resistencia anteriores, lo que hizo necesario nueva inversión de recursos para la intervención en obras estructurales que ya habían sido construidas; “más aún cuando esta estructura ha estado en abandono sin mantenimiento periódico y expuesta al deterioro constante”, advirtió en un informe publicado en agosto del año anterior.










