Por 15 años, en el arroyo San Antonio en el municipio de La Jagua de Ibirico, la multinacional Drummond y la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, trabajarán en un programa de compensación forestal.
El desvío de esta cuenca hidrográfica autorizado por la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, Anla, es una de las problemáticas que afrontó la compañía minera el año anterior. La comunidad expuso quejas por la ampliación de la explotación de carbón en el centro del Cesar.
El hecho generó que la Anla enviara una comisión y en compañía de Corpocesar abrieran un proceso para estudiar los posibles impactos ambientales negativos que generaría tal decisión.










