Con bombos y platillos, el 9 de noviembre del 2016, el gobernador del Cesar, Francisco Ovalle, y el entonces vicepresidente de la república, Germán Vargas Lleras, inauguraron la pista de aterrizaje y otras obras dentro del aeropuerto Hacaritama, del municipio de Aguachica, pero dos años después, aún no funciona debido a que no ha sido terminado.
En ese tiempo, la noticia tuvo cubrimiento nacional por la importancia del aeropuerto para el sur del departamento, para ciudades de Norte de Santander y algunos municipios del sur de Bolívar. “Entregamos esta primera parte de la obra, pero nos falta la segunda fase que es el área administrativa, la torre de control, el área de espera. Podemos garantizar su entrega para el año 2017. Lo que viene es que vamos a sentarnos con los congresistas y el vicepresidente a revisar el cierre financiero para la segunda fase”, dijo entonces el mandatario de los cesarenses.
“Qué satisfacción estar aquí cumpliéndoles con lo prometido. Ustedes quedan con un aeropuerto muy bueno. Un proyecto de gran impacto para la industria regional, los usuarios del transporte aéreo, el comercio y el turismo”, fueron las palabras del entonces vicepresidente Vargas Lleras, pero lo que hay es insatisfacción por una millonaria inversión sin que preste ningún servicio.









