Con mazos de hierro, barras, pulidoras y palas, obreros contratados por la administración municipal desmontaron ayer los elementos de señalización vial del ciclocarril de la calle 17 (topellantas, hitos plásticos y estoperol reflectivo), entre carrera 4 y la diagonal 21 de Valledupar, obra que despertó controversia en la ciudad desde su instalación (en agosto del 2015).
El encargado de este acto fue el secretario de Tránsito y Transporte de Valledupar, Víctor Arismendy Arias, quien explicó que lo anterior se dio con base a un acto administrativo que expidió la entidad que representa, en virtud de un decreto de delegación del alcalde Augusto Ramírez, donde había que determinar bajo estudios técnicos y jurídicos la conveniencia o no de continuar estos elementos de señalización vial, que constituyen las ciclorrutas de la calle 17 y carrera novena.










