Con resignación en su mirada y mucha fortaleza interna, Rosita Cárdenas, madre de Jael Carolina Orozco Cárdenas, joven estudiante de medicina que falleció hace cinco meses en un accidente vial entre Barranquilla y Cartagena, ha iniciado una campaña con la que busca generar conciencia entre los conductores de transporte público sobre la prudencia que deben tener al manejar y el control que deben poner sobre los límites de velocidad.
Cárdenas, quien en la actualidad impulsa un proceso judicial contra el conductor que transportaba a su hija de 22 años en el siniestro que le causó la muerte, está abanderando la Fundación Jael Carolina Orozco, Funjaco.
“Hacemos esta campaña porque mi hija tiene cinco meses de muerta, tengo claro que no va a volver, no me la van a regresar, pero quiero hacer un llamado a todos los conductores también porque no es únicamente ese chofer, son todos los conductores de esos buses porque van a velocidad”, argumentó Cardenas, también docente.










