Las dramáticas cifras que deja el paso del superfenómeno de El Niño en el norte del país encendieron las alarmas del sector agropecuario. Con más de 3,2 millones de hectáreas golpeadas por la sequía y pérdidas que superan los $95.000 millones a nivel nacional, el Gobierno central y los gremios ganaderos pusieron en marcha un paquete de choque que incluye alivios en créditos bancarios y la distribución masiva de alimentos en la región Caribe.
La situación en los departamentos de Cesar, La Guajira y Magdalena —históricamente de los más vulnerables a las variaciones climáticas extremas— refleja una crisis sin tregua para los productores locales.
El impacto en cifras: la Costa Caribe bajo presión
El más reciente consolidado de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y el Fondo Nacional del Ganado (FNG), con corte al 21 de septiembre de 2026, revela el devastador saldo del verano intenso registrado desde el pasado 1 de junio en la región: La Guajira lidera la estadística nacional de afectación por las altas temperaturas con 681.454 hectáreas dañadas y un trágico registro de 4.434 animales muertos. Magdalena reporta 4.706 bovinos fallecidos, 300.340 hectáreas comprometidas y la forzosa movilización de 67.462 animales hacia terrenos con mejores reservas hídricas.









