Habitantes del corregimiento de Patillal, al norte de Valledupar, manifestaron que la creciente súbita del río Badillo, el pasado lunes, afectó el servicio de agua potable en la población.
Las más de mil personas se surten del preciado líquido que brota del arroyo La Malena, pero corren el riesgo de sufrir enfermedades porque el agua del afluente no es apta para el consumo humano.
“Desde que el río Badillo se creció el acueducto se dañó y no contamos con el servicio de agua, estuvimos esperando a que las autoridades se dieran cuenta de lo sucedido pero pasaron los días y nos vimos obligados a usar el agua de La Malena”, indicó Gustavo Castro, morador de Patillal.










