Pese a las excavaciones hechas en las tres estaciones de servicio del municipio, las autoridades de Becerril no logran encontrar de dónde proviene la fuga de gasolina que tiene en riesgo a los habitantes de los barrios Trujillo y Centro.
Desde la semana anterior, los organismos de socorro, la administración municipal, Corpocesar y la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental, entraron a analizar el porqué de la destilación de gasolina que corre por las redes de alcantarillado.
La primera hipótesis que existe es que el líquido inflamable proviene de tanques enterrados que son utilizados para el abastecimiento de tres gasolineras. De ahí partieron las investigaciones que después pasaron a trabajos de campo.










