Con la conmemoración del Domingo de Resurrección o de Pascua las diferentes iglesias de la región, del resto del país y del mundo -tanto católicas como protestantes- recordaron ayer a través de misas y cultos virtuales el triunfo de Jesús sobre la muerte.
“En la historia de la salvación, después de la muerte de Jesús, él se levanta y amanece un nuevo día con el resplandor de su gloria, con la victoria sobre la muerte y el pecado. Es la manifestación más grande del amor de Dios, quien entregó a su hijo a la muerte para nuestra salvación, pero por encima de esto está la victoria y la promesa de una tierra nueva”, explicó el párroco Enrique Iceda.
De acuerdo con el presbítero, este episodio se puede aterrizar a la realidad que vive el mundo, donde prima la enfermedad y el miedo por cuenta del Covid-19, para vivir confiados en que el Señor transformará cada corazón para convertirlo en una nueva criatura, sustentado: “En este tiempo que afrontamos una pandemia con angustia, soledad, oscuridad y muerte tenemos la esperanza que amanecerá un día nuevo y como el lucero de la mañana rompió la oscuridad de la noche, así esperamos que este desierto pase y el Señor nos lleve, como dice en su palabra, a los pastos verdes de la vida”.










