El abigeato, el sacrificio de ganado clandestino, el ingreso de carne proveniente de Venezuela y la mala administración, generan que la Cooperativa Integral Lechera del Cesar, Coolesar, esté a punto de la ‘quiebra’. Como una medida urgente para salir de esta situación, el Consejo Directivo de la empresa que se encarga del sacrificio de reses en Valledupar y sus alrededores, plantea que Colanta, una firma de origen antioqueña, tome las riendas de esta.
Esta posibilidad genera malestar en muchos ganaderos y conocedores de la situación económica de la región; el ganadero Oscar Daza, fundador de Coolesar, es uno de ellos, al manifestar que “la situación de Coolesar es complicada, por lo que requiere de personas especializadas en el tema para tomar las mejores decisiones en el manejo y sentir de la empresa, puesto que las personas que están en la Gerencia y en el Consejo Directivo no tienen los estudios necesarios para hacer una evaluación financiera y de costos profundos como lo necesita para tomar las decisiones. Se necesitan de expertos en finanzas para que determinen cuál es el estado actual de la empresa, cómo se podría sacar adelante con los negocios que tenemos y con los que se puede hacer, en aras de no acabar con una empresa que tiene 40 años de existencia”.
Subrayó que “ante una crisis no podemos salir a regalarla. No creo que se deba entregar las banderas de Coolesar a Colanta por recursos ínfimos, porque lo que nos van a dar no vale nada, teniendo en cuenta que lo que vale Coolesar es mucho, pese a las deudas que tiene”.










