Intransitables, así pueden describirse algunas vías de Valledupar, ya que no hay un sector que se escape de las zanjas, grietas o ‘cráteres’ que están a la orden del día. La ciudadanía se queja constantemente del mal estado de la malla vial. El asunto es tan grave que esta problemática se ha vuelto parte del paisaje.
Dado a que la voz de los ciudadanos aparentemente no ha sido escuchada por los gobernantes de turno, algunos han optado por tratar de enmendar, aunque sea a corto plazo, ‘la pesadilla’ de los huecos en Valledupar. Así lo hizo Armando José Pérez Aponte, un comerciante que tiene su establecimiento a un lado de la avenida Simón Bolívar; según él su intención es evitar de algún modo el riesgo de accidentalidad en la vía.
“Cada vez que estoy en mi negocio observo cómo el deterioro de la carretera afecta la movilidad de todos los vehículos. Aquí en la carrera 19 con 5 he presenciado como se caen las motos y se averían los vehículos”, señaló.










