El lema de ‘ciudad verde’ que tiene Valledupar desde hace varias décadas se lo ha ganado a pulso. En el casco urbano es común ver variedad de flores y árboles nativos de la región y que sin duda resaltan la belleza de la capital del Cesar. Pero, si bien es cierto, se necesita que los habitantes tengan sentido de pertenencia hacia estos recursos naturales que nos proporcionan vida.
La ciudad cuenta con un buen trazado de avenidas y son precisamente sus separadores los que albergan a una gran cantidad de árboles, pese a eso, a menudo pasan desapercibidos porque no entendemos que son un componente fundamental para hacer más habitable el paisaje urbano.
Por tanto, en aras de florecer y embellecer los paisajes de Valledupar, la administración municipal ha implementado proyectos que consisten en podar de árboles mayores a 4 metros de altura, siembre de 5.175 plantas, entre las que destacan los anturios blancos, las famosas y tradicionales trinitarias, durantas y demás. No obstante, también se sembrarán 70 ‘palos’ de cañahuate y 10 de corazón fino.










