El uso de biocarbones, o carbones activados, además de ser una alternativa viable para manejar residuos industriales como el de palo de rosa y el del café, mejoran las propiedades del suelo y absorben metales pesados como el cadmio.
Julio César Rivera, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), señala que “el suelo es un recurso no renovable, y en las áreas donde la actividad agrícola se ha venido desarrollando durante muchos años, o presenta una baja fertilidad natural, es necesario realizar actividades de recuperación”.
El magíster utilizó biocarbones producidos con raquis de palma, cuesco de palma, poda de árboles, pulpa de café y tallos de rosa, con el objetivo de caracterizarlos, evaluarlos como enmiendas sobre el crecimiento de lechuga y determinar su efecto en propiedades físico-químicas de suelos diversos contaminados con cadmio.










