En un recorrido hasta el nacimiento del cuerpo de agua del barrio El Eneal se hace cada vez más visible los problemas que padece, que van desde la tala de árboles, las construcciones a su orilla, el abandono por parte de las autoridades encargadas y la irresponsabilidad ambiental de quienes habitan a su alrededor, ya que las aguas residuales provenientes de esas viviendas caen directamente al humedal que lleva el mismo nombre de esta localidad de Valledupar.
Poco a poco esas malezas con las que diariamente debe enfrentarse están poniendo en peligro su existencia, por tanto, los lugareños exigen a las autoridades ambientales y territoriales competentes hacer uso de sus funciones en pro del humedal, cuya conservación resulta vital para el municipio.
“Se ha fallado en muchas cosas; la negligencia es uno de los aspectos que lo está destruyendo y nos inquieta que vaya a desaparecer. Todavía estamos a tiempo de salvarlo, tenemos que vivir el presente y salvar lo que queda de él”, indicó uno de los líderes comunitarios del barrio.










