Las barberías, un negocio que podría visualizarse como rentable en Valledupar, han atravesado muchas transformaciones y estigmatizaciones, sin dejar de lado los ‘trasquilones’ que le ha dejado la pandemia. Pese a todo esto es innegable el auge que ha tenido este sector en los últimos años.
UNA PROFESIÓN QUE SE REINVENTÓ
Este es un oficio de vieja data, desde antes de la Edad Media ya existían los barberos, eran los encargados de cortar el cabello solo a los hombres. Pero esto no solo se trata de emparejar, actualmente son expertos en aplicar sus habilidades para seguir la moda y las tendencias del momento o inventar otras nuevas.
Las tijeras, patilleras, hojillas y máquinas de afeitar de distintos tamaños son algunas de las herramientas que constantemente utilizan para brindar un mejor servicio al público. Esto no siempre fu así; tiempo atrás quien se dedicaba a esta labor era tildado de afeminado y más, sin embargo, ese tabú poco a poco se fue olvidando. Asimismo, las primeras barberías en llegar a Valledupar, que se establecieron en la zona céntrica entre las carreras octava y en la 17, han sido opacadas por las que actualmente cuentan con un local lleno de comodidades.










