Felva 2026 cerró con una imagen clara: el centro histórico convertido en ciudad‑libro y los auditorios llenos de jóvenes que escuchaban, preguntaban y compraban libros. Con 73 eventos y un promedio de 100 asistentes por actividad, la cuarta Feria del Libro de Valledupar confirmó que las nuevas voces emergentes de la costa Caribe y del departamento del Cesar tienen quien las lea, y que la ciudad empieza a mover una economía literaria propia alrededor de sus escritores, libreros y gestores.
Relevo literario cesarense
En esta edición, las apuestas por autores y autoras emergentes de la región se robaron parte del protagonismo. En mesas donde compartieron cartel con nombres reconocidos, narradores, cronistas y poetas jóvenes del Cesar y de otros departamentos del Caribe llamaron la atención por la fuerza de sus historias y su conexión con los públicos juveniles, que llenaron salas y participaron activamente en las preguntas.
Más allá de las firmas tradicionales, hubo lanzamientos de primeras obras, lecturas en voz alta y diálogos sobre barrio, río, conflicto, migración y vida cotidiana en la costa, que mostraron un relevo literario en marcha.










