En Valledupar se ha vuelto costumbre que después de un fuerte aguacero cierta cantidad de árboles deben ser recogidos o talados porque sufrieron algún tipo de deterioro en su tallo o ramas.
Los organismos de socorro, especialmente el Cuerpo Voluntario de Bomberos de Valledupar atendió entre la noche del jueves y la mañana del viernes más de 16 alertas por la caída de árboles y un derrumbe estructural en la carrera 4 con calle 17.
Inconvenientes causados por la furia de la naturaleza. Las brisas huracanas del jueves arreciaron en la capital del Cesar, ocasionando traumas en el tráfico vehicular, el servicio de energía y temor entre los habitantes de la ciudad.










