“La tierra no nos la legaron nuestros padres, nos la prestaron nuestros hijos”: Proverbio nativo de Tanzania.
Desde hace 47 años, el 22 de abril, se celebra a nivel mundial el Día de la Tierra. Es una fecha para que celebremos y reflexionemos sobre nuestra única casa, pero sobre todo para que desarrollemos acciones que permitan la protección del ambiente, entendiendo que la responsabilidad ambiental es además de las instituciones, las empresas o del Estado, también de todos nosotros individualmente.
Este ejercicio permitirá que la vida en la tierra sea posible para las nuevas y futuras generaciones. Nuestro planeta tierra merece cuidado muy especial. Ya muchos de nosotros hemos disfrutado de todos los encantos que solo la madre naturaleza nos puede dar, pero faltan muchas generaciones por vivirlo. Recordemos que es el único refugio que tenemos para vivir y habitar. El planeta tierra ha venido deteriorándose cada día por la carrera vertiginosa del desarrollo tecnológico e industrial, la superpoblación, la contaminación del agua, aire y suelo, el desconocimiento de la naturaleza y la gran cantidad de residuos de todo tipo que se desechan, entre muchos otros factores de desequilibrio ambiental.










