Pasados cuatro días de la reapertura de la frontera colombo- venezolana, el panorama de movilización, ligado a la dinámica migratoria y comercial, empieza a cambiar de forma lenta y progresiva. Aunque, desde el Ministerio de Comercio se ha dicho que es una “apertura real que continuará en el tiempo, con el transporte de mercancías”, muchas personas creen que es simplemente una apertura simbólica. Desde la seccional de Policía de Tránsito y Transporte del Cesar y la comandancia de Policía en La Guajira, se asegura que “hay un comportamiento normal en el flujo de vehículos, no se ha visto un aumento en la salida y entrada desde y hacia zona de frontera”.
Todo indica que las cifras de movilización en el Cesar y La Guajira, ante el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela, tomarán todavía algunas semanas en registrar algún tipo de incremento. En el sector económico, expertos creen que la apertura puede ser beneficiosa, sobre todo, en los pueblos de frontera. Y respecto de la forma en que se asumirán las relaciones políticas, Colombia no la tiene nada fácil porque ‘el régimen de Maduro es todo o nada, estás conmigo o contra mí’.
En el mediano plazo, hay expectativas optimistas entre las agencias de transporte que cubren la ruta hasta el municipio de Maicao.










