La furia del río Guatapurí afloró la tarde del sábado, desde la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, su caudal aumentó más de tres metros de altura y prendió las alarmas especialmente en pueblos indígenas, como el Kankuamo.
Lluvias intensas provocaron sedimentación en distintas áreas, fue así como se presentaron deslizamientos con tierra y árboles, generando alto riesgo en la corriente del Guatapurí que surca el municipio de Valledupar.
El cabildo gobernador del Resguardo Kankuamo, Jaime Arias Arias, señala que es urgente de las entidades competentes realizar un recorrido a lo largo de la cuenca del Guatapurí, para caracterizar las afectaciones que van desde el daño en cultivos y acueductos corregimentales.










