La educación como política especial para invitar a los niños y jóvenes a las aulas se está quedando corta, básicamente en la prestación de servicios alternos o complementarios, como son la alimentación y el transporte escolar.
En el Cesar, al igual que a nivel nacional, el Programa de Alimentación Escolar acarrea una serie de irregularidades, tanto en la planificación con en la designación de recursos para sostenerlo. El año anterior, por ejemplo, la Contraloría General de la República denunció el sobrecosto en la adquisición de alimentos para los colegios públicos en 17 regiones del país.
Para la vigencia 2018, la Gobernación del Cesar solo pudo contratar la prestación del servicio de alimentación por 41 días, esto para 24 municipios no certificados ante el Ministerio de Educación. Por su parte, la Alcaldía de Valledupar lo hizo por 122 días, de los 180 establecidos en el calendario escolar.










