El superintendente dijo que está tomando medidas para devolverles a los usuarios la salud.
Un relicario de quejas acompañado de rabia, llanto e impotencia fue lo que se vio en la reunión que sostuvo el superintendente de Salud, Fabio Aristizábal Ángel, con los usuarios de las EPS en el auditorio Luis Rodríguez Valera de la Gobernación del Cesar.
Fueron muchas las quejas, por lo que el superintendente fue enfático en afirmar que a las EPS se les acabó la “guachafita”, para ello está tomando decisiones, de las cuales varias van a impactar en el Cesar.










