Los paramilitares Fidel, Carlos y Vicente Castaño Gil marcaron a sangre y fuego la historia reciente de Colombia. El periodista Toño Sánchez Jr. habló en la Feria del Libro de Valledupar de sus orígenes, ascensos y caídas. Sánchez no solo los investigó: fue amigo cercano de Carlos Castaño, el más visible de los tres.
A partir de esa cercanía, el autor de ‘Hermanos de sangre’, ‘Historias de un país herido’ y ‘¿Quién fue el verdadero Caín?’, reconstruyó un relato incómodo que interpela la historia oficial y plantea preguntas sobre el perdón, la ética y la verdad.
¿Usted fue amigo de Carlos Castaño?
En una declaratoria en la Corte Suprema me preguntaron por mi amistad con Carlos Castaño. Y yo le dije: ‘Magistrado, se lo voy a responder con mucho respeto. En Colombia no existe el delito de la amistad, ni el delito de la foto. Tenía una relación fuente-periodista con Carlos Castaño. Yo venía trabajando en mi primer libro: ‘Las crónicas que no me dejaban contar’, y él me ayuda como fuente. De ahí empezó a ser mi fuente’.










