En un nuevo avance contra el hurto de ganado en el departamento, las autoridades capturaron a tres personas señaladas de integrar una estructura dedicada al abigeato y a la comercialización ilegal de carne en distintas zonas del Cesar.
El operativo, denominado “Tahara”, se desarrolló mediante allanamientos simultáneos en el municipio de Agustín Codazzi y en área rural de La Paz, en coordinación con la Fiscalía. Las diligencias permitieron hacer efectivas órdenes judiciales contra Edite David Villadiego Aponte, Jesús David Londoño Zedan y Ney Antonio Quiroz Felizola.
De acuerdo con las investigaciones, los capturados harían parte de un grupo de delincuencia común organizada que se dedicaba al hurto, sacrificio y posterior comercialización ilegal de ganado, afectando subastas, expendios y productores del departamento.
Las órdenes de captura fueron emitidas tras un proceso investigativo que recopiló material probatorio suficiente para vincularlos con varios hechos relacionados con este delito, que se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector ganadero en la región.
Las capturas se producen en medio de reiteradas denuncias de productores rurales que aseguran estar siendo golpeados por el abigeato. En días recientes, un campesino del corregimiento de Patillal, jurisdicción de Valledupar, denunció la pérdida de dos reses que fueron sacrificadas ilegalmente durante la noche, sumando ya 15 animales hurtados en los últimos años.
El caso reavivó el debate sobre los controles en la cadena de comercialización de carne y la necesidad de fortalecer la presencia institucional en zonas rurales.
Cabe recordar que la semana anterior, tras un Consejo de Seguridad liderado por el alcalde Ernesto Orozco Durán, la administración municipal había anunciado el aumento de la recompensa a 10 millones de pesos para quien suministre información que permita capturar a los responsables de este delito en Valledupar.
Mientras avanzan las audiencias judiciales contra los capturados, los ganaderos esperan que estas acciones se traduzcan en una disminución real del abigeato y en mayor tranquilidad para quienes dependen de la actividad pecuaria en el Cesar.







