El sexo tántrico va más allá de un típico encuentro sexual, es considerado como el momento preciso para conectarse espiritualmente con la pareja.
En este tipo de sexo el amante externo se acerca al amante interior, no se mendiga el sentimiento del otro, sino que se comparte.
Las personas suelen utilizar velas, aromatizantes, aceites y un lugar tranquilo donde puedan explorar las emociones y darle protagonismo al cuerpo entero, dejando de lado los prejuicios y dándole rienda suelta al placer.











