Normalmente un nutricionista recomienda que los adultos beban seis vasos de 8 onzas de agua por día y durante el embarazo esta cantidad se eleva a ocho vasos de 8 onzas más; esto traduce a cerca de 2.5 litros de agua por día lo que debe beber una mujer en gestación, sin embargo, la hidratación durante el embarazo cobra mayor importancia, pues para una adecuada gestación es necesario que no falte agua en la dieta.
Durante la gestación se producen algunos cambios en el cuerpo de la mujer embarazada que incrementan los requerimientos de agua, pues además de aumentar el peso corporal y ser gran parte de este a causa de un mayor volumen plasmático, el costo de la gestación requiere de líquidos en cantidades adecuadas.
La nutricionista Yuneth González recomienda con totalidad la eliminación de las bebidas azucaradas tales como gaseosas, jugos de frutas, bebidas con cafeína como el té y el café, ya que contienen muchas calorías vacías, por lo que debería desaparecer su consumo durante el embarazo.











