Los vendedores de alimentos del área de la Clínica Valledupar son conscientes en que la construcción del Centro Cultural de la Música Vallenata beneficiará al folclor de la región, pero el temor que los invade es saber que quizás puedan perder el lugar que ha sido el sustento de sus familias por más de 20 años.
Shirley Bolaños, es una mujer que durante casi 30 años se ha dedicado a la venta de alimentos en ese sector, que fue demolido el pasado 23 de septiembre, ella asegura que hoy siente parte de tranquilidad porque ya ha habido acercamiento favorable entre el abogado de los más de siete propietarios de establecimientos comerciales y la administración departamental.
Ante una posible reubicación o que terminara su actividad comercial en frente de las instalaciones del centro asistencial, los afectados buscaron ayuda jurídica, según ellos para hacer respetar sus derechos, los cuales habían obtenido durante las varias décadas de estar trabajando allí.











