Una larga fila de personas que esperan que sus quejas sean escuchadas y que sus dificultades con distintas empresas que ofrecen un bien o servicio, se presenció ayer en la plaza Alfonso López de Valledupar, debido a la instalación del bus de la Superintendecia de Industria y Comercio.
Mal servicio prestado por alguna empresa, un producto que no cumplió con las expectativas del consumidor, reportes a data crédito por supuestas moras en el pago de algunas facturas y hasta estafa por parte de empresarios de la ciudad, fueron los principales llamados que los vallenatos le hicieron al Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo del Castillo y a los delegados de este ente de control que estarán en la plaza mencionada anteriormente, hasta el próximo sábado 15 de marzo.
Dorina Zapata, ama de casa, llegó hasta el lugar a poner un denuncio sobre un computador portátil que adquirió y que en menos del año se ha dañado cuatro veces y pese a respetar las exigencias para reclamar la garantía, la empresa donde lo compró no le ha dado respuesta.











