El Cesar es uno de los departamentos más golpeados por la violencia de grupos ilegales que, en el marco del conflicto armado, desterraron a centenares de familias y cada día se conocen más casos. A la fecha se han instaurado 111 solicitudes de reclamación ante la Unidad de Restitución de Tierras.
Aunque se han dado 12 sentencias que han permitido la entrega de ocho predios, el proceso avanza a paso lento, entre otros factores, por el temor que acecha a las víctimas de despojo.
Uno de los casos más representativos del sinsabor que viven los reclamantes de tierras, es el de la familia Freite, en Valledupar, porque cinco de sus miembros están amenazados por un supuesto ‘ejército anti-restitución’.











