Diomedes Díaz no dejó espacio para dudas. Quienes lo amaban y quienes no siempre lo consideraron como el mejor, el único capaz de llevar el vallenato a sus más altos estándares de calidad, y mantenerlo durante décadas en un nivel de máxima popularidad, debido a ese binomio que siempre evidenció entre talento y aceptación.
No obstante, desde antes y ahora mucho más después de su muerte, queda flotando, entre los seguidores de este ritmo musical, entre los expertos e incluso entre los propios artistas, la pregunta de quién o quiénes tomarán las banderas que sembró Diomedes y las llevarán hacia todos los rincones del mundo, precisamente ahora que el vallenato está en un gran punto de ebullición.
“Nadie lo remplazará, la música de Diomedes será como el acordeón de Juancho Rois que, pese a que murió hace muchos años, se sigue escuchando y genera mucha escuela entre los nuevos exponentes”, aseguró Silvestre Dangond.











