Como un rugido que provenía del interior la tierra sintieron muchas personas el movimiento telúrico que se presentó ayer en esta ciudad a las 9:50 a.m., generando pánico y especulaciones de toda índole.
Los que estaban en edificios o casas de dos pisos, escucharon estropicios en las cubiertas, que los hicieron correr despavoridos a las calles. Unos gritaban “está temblando”, poniendo en alerta a aquellos que creyeron que sólo se trataba de un camión pesado que circulaba por su sector.
Al final se tejieron diversos comentarios como que era la consecuencia del maltrato a la naturaleza, de las altas temperaturas de las últimas semanas, o que eran señales que el fin del mundo estaba cerca.











