Especiales

Periodismo bueno

Por Mary Daza Orozco “Un periódico no debería tener amigos” Joseph Pulitzer El periodista inglés David Randall en su libro ‘El Periodista Universal’ dice que frente a todos los cambios circunstanciales sólo pueden existir dos clases de periodismo: el bueno y el malo. Esta afirmación permite la pregunta ¿qué clase de periodismo estamos haciendo nosotros, […]

Por Mary Daza Orozco

“Un periódico no debería tener amigos”
Joseph Pulitzer

El periodista inglés David Randall en su libro ‘El Periodista Universal’ dice que frente a todos los cambios circunstanciales sólo pueden existir dos clases de periodismo: el bueno y el malo.
Esta afirmación permite la pregunta ¿qué clase de periodismo estamos haciendo nosotros, bueno o malo? El concepto de bondad y maldad es muy difícil se precisar, depende de creencias, concepciones, convicciones de cada quien, eso en el aspecto moral; pero en cuanto a decir que hay un periodismo dañino o gratificante, es fácil si diariamente auscultamos el medio o los medios que circulan, se dejan oír, se ven a nuestro alrededor.
Ahora cuando se celebra el Día del Periodista, he querido tratar este tema, porque es hora de revisarnos los que hemos escogido este oficio, es hora de hacer un balance de lo que hemos hecho y de lo que estamos dispuestos a hacer para acercarnos a la excelencia en nuestro trabajo.
Desde cuando comencé mi labor, hace muchos años, se han registrado muchos cambios, algunos de ellos: tecnología, inmediatez que van en una carrera tal que lo más moderno de ayer es ya obsoleto hoy. En el comunicador el cambio fundamental se dio en la extinción del periodista ‘todero’, el que se le medía a cualquier tema y género y lo hacía con pasión, ahora hay especializaciones, que se llaman ‘énfasis’, de suerte que tenemos al Comunicador Social con énfasis en radio o televisión o los que se especializan en temas determinados: económicos, judiciales, deportivos, faranduleros, en fin, para todos los gustos, se pierden muchos  la delicia de ejercer el periodismo pleno, ese que escribe la historia diaria.
Pero bien, de cara a los cambios  para que haya un buen periodismo no pueden cambiar los principios básicos, que también defiende Randall: ‘Descubrir y publicar información que sustituya el rumor y la especulación’; ‘plantar resistencia a los controles gubernamentales o eludirlos’; ‘examinar a fondo la actividad del gobierno, de los elegidos por la ciudadanía, y de los servicios públicos’; ‘dar oportunidad de expresarse en público a quienes no la tienen’; poner un espejo ante la sociedad para que en él se reflejen sus virtudes y vicios, así como para desmitificar sus más arraigadas creencias; luchar por los objetivos que nos propusimos al ser periodistas: no estar al servicio de los funcionarios, sino por encima de ellos porque nuestro compromiso es con el pueblo.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

NOTICIAS DEL EVENTO