Por Mary Daza Orozco
Cuando Omar Martínez Ovalle, candidato a la gobernación del Cesar por el movimiento MIO, cantaba en los buses o bares, en las noche frías y turbulentas de Bogotá, lo hacía pensando en lograr sus aspiraciones de meterse en empresas grandes, ese era un modo de subsistir y pagar sus estudios de derecho.
El Pilón. ¿Cómo fue esa vida de cantante?
Omar Martínez. Me salían buenos toques con mi grupo, grabé seis discos y estuve en muchos países representando a mi patria. Gané buen dinero y llevaba la vida desordenada de cualquier bohemio, hasta cuando conocí a Dios y mi vida comenzó a cambiar.











