Una serie de problemas enfrentan los habitantes de la urbanización Nando Marín, al sur de Valledupar: inseguridad, elevadas tarifas de los servicios de empresas públicas, tapas de alcantarillas dañadas, malos olores de desagües, charcos, grietas en las paredes de las recién entregadas viviendas y a eso se le suma la falta de agua.
Tres días sin el vital líquido fueron suficientes para que los habitantes de 18 torres correspondientes al sector La Creciente, donde habitante 364 familias, de una urbanización de más de mil apartamentos, se tomaran las vías de hechos para reclamar por un servicio que dicen pagar por un elevado precio.
Desde tempranas horas más de 300 personas se aglomeraron en las vía que de Valledupar comunica con el municipio de Bosconia. Los manifestantes bloquearon la vía e impidieron el paso de vehículos.











