Representando a los indígenas que habitaban el Valle de Upar cuando fue colonizada por los españoles y bailando danzas típicas, hombres y mujeres ataviados con mantas, sombreros, alpargatas, mochilas y flechas, rindieron tributo este lunes a ‘La Guaricha’ o Virgen de Rosario en la Casa de la Cultura de Valledupar.
Las personas eran integrantes de la Congregación Nuestra Señora del Rosario, quienes les recordaron a los observadores cómo un día la Virgen salvó a los españoles de un envenenamiento masivo originado por los nativos. Posteriormente a las 12:00 del día, repicaron las campanas de la antigua Iglesia Santo Domingo, hoy conocida como La Catedral, como un anuncio a los habitantes de la ciudad que las festividades de la Virgen iniciaron de manera formal.
Testimonios de fe











