Aunque el 21 de julio de 2014, el Tribunal Federal Suizo tomó la decisión de rechazar el recurso de la viuda del sindicalista colombiano de Sinaltrainal y trabajador de la empresa Cicolac, filial de Nestlé, Luciano Enrique Romero Molina, sobre la decisión de no archivar la investigación acerca de la responsabilidad de Nestlé por el asesinato de su marido. El pasado 31 de julio, la mayor instancia jurídica suiza dio a conocer la noticia a la opinión pública en la que al parecer, el presente caso prescribió.
En un comunicado del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario, Sinaltrainal, los miembros de la organización señalaron que “la cuestión central de la responsabilidad penal de la empresa Nestlé por el asesinato de su empleado queda sin resolver, en una zona de conflicto como Colombia, Nestlé tiene que garantizar la seguridad de sus trabajadores y no agudizar la situación de riesgo de los sindicalistas. Esto se deriva de sus deberes como garante y de diligencia debida que se deducen de las guías y reglas internacionales de la ONU y de la OCDE respecto a las obligaciones empresariales en cuanto a Derechos Humanos”.
Leonardo Jaimes, abogado colombiano de la viuda, aclaró que “debe existir la posibilidad de constatar la responsabilidad penal de una empresa transnacional como Nestlé a través de mecanismos efectivos. En Colombia ya tenemos suficiente impunidad. Hemos esperado más justicia de los tribunales suizos y una señal para la justicia en nuestro país, a fin de que investigue a los funcionarios de Nestlé en Colombia.”
“Suiza debe cumplir con sus obligaciones internacionales de esclarecer e investigar este tipo de hechos y de marcar pautas respecto a los deberes empresariales de gestión del riesgo en cuanto a los Derechos Humanos”, reclama Wolfgang Kaleck, secretario General del ECCHR (Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos).
Por su parte, el abogado de la viuda en Suiza, Marcel Bosonnet, argumentó que “este resultado muestra que el sistema judicial suizo todavía no garantiza el acceso a la justicia para las víctimas de violaciones graves de los Derechos Humanos cometidos por empresas. Si no se puede garantizar ese acceso, hay que reformar las leyes”.
Con referencia a los sindicatos en este país, Sinaltrainal dejó claro que “en Colombia los sindicalistas sufren amenazas de muerte y persecuciones permanentes. Por ahora, 15 sindicalistas de Sinaltrainal que trabajaban para Nestlé fueron asesinados. Recientemente, en noviembre de 2013, otro trabajador de Nestlé fue asesinado mientras que se realizaba una huelga de hambre en exigencia del cumplimiento de los derechos laborales y de la libertad sindical de Sinaltrainal.











