De nada sirvieron las denuncias instauradas el año anterior ante la Presidencia de la República, hasta donde se dirigió una comisión del Hospital San Andrés de Chiriguaná para exponer la grave situación financiera que estaba haciendo menguar sus servicios.
De nada valió que el mismo presidente Juan Manuel Santos remitiera el caso con carácter de ‘urgencia’ al Ministerio de Salud, para que revisara a fondo lo que allí ocurría, pues tampoco se lograron visitas de sus funcionarios. Las estrategias para tratar de salvar a este centro asistencial en un gobierno departamental que, según manifiestan sus trabajadores, no lo mantuvo ‘a salvo’ llegaron en el momento en que este ‘paciente terminal’ comenzaba su agonía.
Como tantos otros que hallaron su muerte por aparente negligencia médica, o por no acudir al galeno a tiempo, el hospital San Andrés –por más bloqueos en la troncal que su personal asistencial realizó buscando llamar la atención de las autoridades- parece haber encontrado la suya con el descenso a nivel uno, que recientemente determinó el gobierno departamental, tras la visita del ministro de Salud, Alejandro Gaviria, quien no prometió una salida inmediata a la problemática pero sí una fórmula que permitiera acabarla.
















